FIESTA DEL BAUTISMO DEL SEÑOR

Esta fiesta nos hace redescubrir el don y la belleza de ser un pueblo de bautizados, es decir, de pecadores —todos lo  somos— de pecadores salvados por la gracia de Cristo, participando realmente, por obra del Espíritu Santo, de la relación filial de Jesús con el Padre, acogidos en el seno de la madre Iglesia, hechos capaces de una fraternidad que no conoce confines ni barreras. Que la Virgen María nos ayude a todos nosotros cristianos a conservar una concien

cia siempre viva y agradecida de nuestro Bautismo y a recorrer con fidelidad el camino inaugurado por este Sacramento de nuestro renacimiento. Y siempre humildad, docilidad y firmeza. (Francisco – Ángelus, 8 de enero de 2017)

EL BAUTISMO DEL SEÑOR